
Se acercó al cantero que tenía más cerca y tras saludarle le preguntó:
- ¿Cuáles fueron las razones que le llevaron a elegir este oficio, buen hombre?¿Qué sentido tiene picar y picar durante horas?
- Yo señor, soy cantero. Mi padre ya era cantero y yo me enorgullezco de perpetuar la tradición. Aunque desde luego... no es cosa fácil.El caminante decidió proseguir su investigación y se dirigió a otro cantero con las mismas palabras:
- ¿Cuáles fueron las razones que le llevaron a elegir este oficio, buen hombre?¿Qué sentido tiene picar y picar durante horas?
- Señor, algo tengo que hacer para ganarme la vida. Tallo piedras desde hace una eternidad. Es un trabajo duro, pero no sé hacer otra cosa.
De nuevo se fue acercando a otro de los canteros que permanecía muy concentrado en su tarea y tras disculparse por la interrupción, preguntó por tercera vez:
- ¿Cuáles fueron las razones que le llevaron a elegir este oficio, buen hombre?¿Qué sentido tiene picar y picar durante horas?
- Señor, yo soy cantero. Me dedico a tallar la piedra. Para realizar mi trabajo busco la mejor forma de destacar las aristas y las características propias de cada piedra, ensayo nuevas técnicas... nuevas herramientas... Cada día voy perfeccionando mi método.. lo hago cada vez más rápido y también mejoro la calidad de las piezas que finalizo..
Un poco más alejado había observado a un cuarto cantero que silbaba y sonreía mientras picaba piedras sin descanso ..... También se acercó a él para preguntarle:
- Y para usted buen hombre¿Cuáles fueron las razones que le llevaron a elegir su oficio?¿Qué sentido tiene picar y picar durante horas?
Aquel cantero, le miró a los ojos y contestó:
- "Yo, señor, ¡Construyo Catedrales!"
Noelia Moreno Huerta
(adaptación terapéutica de un cuento anónimo)